jueves, 12 de febrero de 2015

EU: Juventud al servicio de Callosa

De izquierda a derecha: Antonia Cascales, Ismael Ballester y Rubén Manresa

La situación política, económica y social que esta viviendo España, y más concretamente nuestra ciudad, es la causa principal por la que Ismael Ballester, Rubén Manresa y Antonia Cascales quieren pasar a la primera línea de batalla en lo que a política local se refiere. Hacía mucho tiempo que en nuestra ciudad no aparecían candidatos tan jóvenes -todos menores de 30 años- pero esta aventura no les produce ningún vértigo.
Este domingo 15 de febrero tendrán lugar, en la sede local de EU, las Elecciones Primarias que decidirán quién encabezará las listas de cara a las municipales y CDS Noticias charló con los tres candidatos:
  1. Rubén Manresa, Responsable de Comunicación y miembro del CPL (25 años): "Soy un vecino más de Callosa, pero actualmente trabajo como funcionario en el Ayuntamiento de Crevillente. He trabajado en los Ayuntamientos de Altea, Jumilla, San Javier y Elche, entre otros. Nunca había participado desde dentro en un partido político hasta que se organizó el año pasado un buen grupo de jóvenes, y sin pensármelo dos veces, decidí meterme. Creo que estamos ante una oportunidad única, es el momento de poder presentar caras nuevas en un partido en el que hasta ahora siempre aparecía la misma gente. Creo que estamos más que capacitados para entrar en el gobierno y hacer las cosas bien, aunque somos jóvenes tenemos experiencia. Estamos seguros de que vamos a saber gestionar el Ayuntamiento mejor que el PP, sin duda alguna. Era el momento de presentarse como candidato, ya no como el primero o el segundo, sino para que se vea que tenemos un proyecto en el que hay mucha gente detrás".
  2. Ismael Ballester, Coordinador Local de EU (30 años): "De los tres soy el único sin estudios superiores, pero soy trabajador, estudiante, padre de familia y activista político desde bien joven. Mi origen familiar político está muy vinculado a Izquierda Unida. He pertenecido al movimiento 15-M, (cuando todo el mundo se iba de fiesta yo iba a manifestaciones). Los tres candidatos compartimos lo mismo, gracias al grupo de trabajo que hemos creado. La candidatura en sí sirve para presentarnos ante la gente y que nos puedan poner en el orden que quieran. Es cierto que con la situación actual la gente joven tiene que tener referentes, pero la adulta tiene que ver una alternativa, y creo que nosotros planteamos esa alternativa. Somos gente joven, con mucha energía y eso nos da un impulso porque la gente de atrás te apoya y te anima. El tren pasa, o lo coges o se va para siempre".
  3. Antonia Cascales, Coordinadora de Joves (30 años): "Soy filóloga inglesa en paro, doy clases particulares y desde los 18 años he trabajado donde he podido para pagarme los estudios. He sido una gran activista social y con la emergencia que nos rodea no nos podemos quedar sentados en el sofá. Debemos crear conciencia social. Creo que es el momento de llevar las voces de la calle a las instituciones públicas. Mis compañeros saben que incluso hasta hoy tenia muchas dudas sobre mi candidatura, debido al temor que me producen las cámaras, hablar en publico, etc,. Pero este equipo me da mucha confianza, y contamos con la experiencia de los que han pasado por aquí y han sido concejales. Hay que dejar claro que otra política es posible".

La salida de Manuel Amorós
El ex concejal Manuel Amorós anunció que su salida improvisada se debió a problemas personales que desconocemos. "Manuel Amorós no ha abandonado el partido, es un compañero más, con la diferencia de edad, puntos de vista o proyectos que puede haber dentro de un partido, le respetamos y mantenemos una buena relación", afirmaron los candidatos a este medio.
Proyectos
"Podemos aportar aire fresco al Ayuntamiento. Para empezar, en el Ayuntamiento podemos aportar un equipo que gobierne ya que retamos a cualquier callosino a pensar qué gestión municipal está haciendo el actual gobierno, ese hombre (Javier Pérez) llega al Ayuntamiento, se sienta y elige qué empresa va a gestionar la ciudad. Él no gestiona nada, absolutamente ningún servicio. Nosotros vamos a intentar re-municipalizar los servicios, que sea el propio Ayuntamiento el que lo lleve, no tenemos porque estar dando un beneficio a una empresa pudiéndolo gestionar los propios vecinos de Callosa y más aún con la deuda que hay. Aportaremos una frescura en puntos de vista e ideas. Queremos hacer participe a la ciudad en las decisiones que tenga que tomar el Ayuntamiento, delegar en personas es un problema que conlleva buscar beneficios personales".
La oposición local
Sobre el actual gobierno (PP): "Creemos que Javier Pérez, después de todos los años que lleva, está muy desgastado. Necesitarían cambiar ya, ha estado haciendo lo que le ha dado la gana, y hasta el día de hoy la izquierda ha sido su mayor aliado. Nosotros estamos poniendo en evidencia las gestiones que está llevando. Decía en Cadena Ser que no estaba imputado, pero a día de hoy sí lo está".
Sobre el PSOE: "Hemos tratado muy poco con ellos hasta el momento. En algunos aspectos coincidimos, como en la re-municipalización del servicio de agua potable, pero en otros aspectos estamos más distantes".
Acerca del Círculo PODEMOS Callosa: "Creen que saben hablar como los grandes comunicadores que tiene Podemos, pero no son ni Pablo Iglesias ni Errejón. A pesar de ello, hay varios compañeros muy buenos que sí tienen cabeza".
De cara a las municipales
"Tenemos buenas expectativas. Estamos consiguiendo un partido unido, la afluencia de gente a las asambleas ha subido y no sólo vienen a escuchar, trabajan con ganas por el partido. Estamos elaborando el programa electoral, en él estamos cuidando muy bien cada detalle de los problemas que hay en Callosa. Sin lugar a dudas, estamos renovando el partido".


viernes, 6 de febrero de 2015

La silla que Samuel nunca tuvo

Samuel Grau (24) cuando vendía cupones en Callosa de Segura
A veces, las apariencias engañan. En la vida nos encontramos con historias de personas o instituciones de mala fama que se arrancan la etiqueta y demuestran valores que jamás podríamos imaginar. Sin embargo, también existen historias de personas o instituciones que se autoproclaman “servidores de la sociedad” y que al mismo tiempo destrozan ilusiones y se desdicen de sus promesas. Lamentablemente, este último tipo de historia es el que nos concierne hoy.

Desde pequeño, Samuel Grau (24, Callosa de Segura) ha vivido postrado en una silla de ruedas. Su enfermedad, la amiotrofia espinal, es degenerativa y atrofia progresivamente todos los músculos de su cuerpo. Hace ya muchos años que, según los médicos, debería haber muerto. Pero nada más lejos de la realidad. Gracias a su familia y amigos, Samuel disfruta de una vida relativamente satisfactoria.

Hace ya casi un año que se marchó a vivir a Montpellier, Francia, debido a una difícil situación económica. Situación que le llevó, en noviembre de 2012, a dejar de estudiar y ponerse a trabajar para ayudar a su familia. Su padre estaba en el paro, y su madre, con problemas en el corazón, sólo limpiaba casas de vez en cuando. Tras ser rechazado en la ONCE porque “la prioridad son personas ciegas o con trastornos de la vista”, entró a formar parte de OID (Organización Impulsora de Discapacitados) donde comenzó a vender cupones a cambio de una comisión.

Su primera experiencia laboral fue de menos a más. Acabó ganando una media de 30 € al día, prácticamente el único dinero que entraba en casa. No era suficiente, y los gastos eran cada vez mayores. Era vital, por ejemplo, comprar una silla nueva. La actual tiene cinco años, no le funciona el mando, tiene el motor cansado, la batería se acaba antes de tiempo y las ruedas están desgastadas. Adquirir una nueva, adaptada a las condiciones de Samuel, costaría nada menos que 12.000 €.

Entonces se abre el cielo. En septiembre de 2013, OID lanza una campaña ilusionante: si recoges 500.000 cupones sin premio, recibes una silla de ruedas. Se ponen manos a la obra: inundan Callosa de carteles, se difunde por redes sociales, todo el pueblo se vuelca con la iniciativa. Y así, a principios de 2014, les informan que ya han reunido los cupones necesarios. Samuel tendrá una silla nueva.

Uno de los muchos carteles que inundaron Callosa
O eso es lo que decían, porque la realidad resultó ser otra bien distinta. El primer atisbo de desconfianza llegó cuando les dijeron que estaban empaquetando los cupones para enviarlos a la sede central, en Talavera de la Reina. Cuando aparecieron por la oficina, los cupones seguían amontonados tal y como los habían dejado. Se llevaron los que pudieron y empaquetaron hasta 40.000 durante el verano.

Como después de aquello seguían recibiendo largas, su madre explotó: “Voy a tener que ir a la prensa y contar el engaño que no estáis haciendo”. La organización les exigió pedir disculpas. Y pidieron perdón, con tal de agarrar la última oportunidad de conseguir lo que les habían prometido.

Les dijeron que esperaran, y esperaron. Esperaron. Esperaron. Hasta que no pudieron más. En septiembre, Samuel se puso en contacto con Fernando, jefe de zona de OID en Orihuela. Éste, días después, le facilitó un correo para que enviara el modelo de silla y las especificaciones técnicas. Un mes después, Fernando dejó de responder a los mensajes de Whatsapp. También a las llamadas, ya desde Francia. Continuaron dando largas. Dijeron que la silla era muy cara. La familia de Samuel se ofreció a pagar la diferencia entre lo que quisieran dar y lo que costaba la silla. No respondieron.

Y entonces se acabó. En las pasadas vacaciones de Navidad, Fernando -que insistió a la sede central una y otra vez e incluso se llevaba cupones para empaquetar los fines de semana- les dijo que la dirección había decidido no darles la silla. ¿Explicación? “Absolutamente ninguna” comentan desde la familia. Un año después de la promesa, de recoger 500.000 cupones, de que un pueblo tratara de ayudar a uno de sus vecinos más queridos, Samuel sigue sin silla. “Estamos enfadados sobre todo por el engaño, porque todo el mundo recogía cupones para mí, por Callosa, por pueblos de al lado, incluso otros vendedores”, afirma el gran damnificado de esta historia. Lo dicho. Las apariencias engañan.